La Vida Es Un Ramito De Violetas

Dos Cuentos Chinos

Mayo 17, 2008 · 18 comentarios

La China Más Linda, Che

Durante la dinastía Xia el pintor Lian Chie pintaba en las alas de las mariposas el retrato de su bellísima hermana, Wan Li, y así dejaba que las mariposas llevaran el rostro de su hermana a todo el imperio. Una tarde, el emperador cazó una de las mariposas, vio el rostro de Wan Li e inmediatamente se enamoró de ella. Ordenó a sus ejércitos que recorrieran las provincias en busca de la joven dueña de aquel rostro.

Pero no era tan fácil: Wan Li no aparecía y la paciencia del emperador iba disminuyendo. Para evitar su ira, los oficiales llevaban jóvenes que acaso se parecían a Wan Li, pero esto enojaba aún más al emperador, pues no hay nada más enojoso que una mujer que apenas se parece a la que uno ama. Al poco tiempo comenzaron las ejecuciones de los oficiales ineficaces y de las jovencitas que no eran Wan Li. Pasaron los años, el emperador pensó que los sueños no se cumplen, aún cuando se trata de los sueños del emperador.

Basado en esta afirmación, el emperador empezó a desear que las jóvenes que se le seguían presentando no fueran Wan Li, porque había envejecido y se complacía más en tener razón que en ser dichoso. Una tarde, uno de sus oficiales trajo al pintor Lian Chie y a su hermana Wan Li. El emperador los creyó unos farsantes y ordenó su inmediata ejecución.

Muchos años después el emperador fingió creer en la autenticidad de una jovencita que ni siquiera había nacido cuando había cazado la mariposa. Se casó con ella y dictó un bando oficial diciendo que los sueños finalmente se cumplen.

Categorías: Retratos

18 respuestas so far ↓

  • Mostro // Mayo 17, 2008 en 9:09 pm

    Le voy a avisar a mi hermano que ni se le ocurra pintar mi cara en ningún bicho, será posible. A ver si todavía hace que nos maten a los dos.

  • Un buen comienzo « El Mostro Maléfico // Mayo 17, 2008 en 10:11 pm

    [...] buen comienzo 17 05 2008 ¡Hola! Ya que el pescau ha publicado un post sobre unos hermanos chinos, yo voy a publicar este que tenía guardado para un día como hoy. El día que amo a mi hermano [...]

  • Caia // Mayo 18, 2008 en 1:09 am

    interesante post, saludo.

  • Caia // Mayo 18, 2008 en 1:10 am

    comentario.. que maricón eso de “Your comment is awaiting moderation.”

  • gabriela // Mayo 18, 2008 en 1:28 am

    Que cosa no? a veces nos boicoteamos las posibilidades de cumplir los sueños…. y al final tantas chicanas nos hacemos que cuando estamos dispuestos a entregarnos a lo que ya consideramos que nos toca…. es tarde ; nos conformamos con cualquier cosa y encima tratamos de justificarnos ante los demás y por ese medio a nostros mismos.

    Obtener la felicidad por decreto debe ser una de las cosas más tristes que existen.

    quiérote, bésote físhote (va sin acento pero con rima)

  • gabriela // Mayo 18, 2008 en 1:29 am

    quesebichopuludo que tengo ahora? Unaraña????

    simpático animalllll

  • Mr.Halls // Mayo 18, 2008 en 12:18 pm

    Pescáu, amigo…
    Definitivamente el autoengaño resulta una de las trampas más fáciles en las que nos dejamos caer. Y a veces recurrimos, como el mentado emperador, a los más truculentos artificios para que, al final, obtengamos “nuestra” razón.
    Lo peor de toda la historia es que, en el fondo, allá en lo más recóndito de su interior, él sabe de su propio engaño.
    Impecable los suyo.
    Un fuerte abrazo, porque sí, porque usté se lo merece che!!

  • M // Mayo 18, 2008 en 1:33 pm

    Los cuentos chinos tienen la delicadeza de las alas de mariposa, los pasitos apurados de esas mujeres frágiles y delicadas arropadas en sedas de múltiples colores, las ramas de duraznos en flor.
    Pero un cuento chino no estaría completo sin una moraleja estrepitosa qUe nos golpea al medio del estómago y en eso su cuento es IMPECABLE.
    Qué mas agregar a esa búsqueda incesante de nuestro capricho en el otro. Cuántos emperadores y emperatrices en búsqueda de lo que no existe.
    Lindo cuento Peixe.

  • pescau // Mayo 18, 2008 en 6:40 pm

    Me gustaría hacer una aclaración: esta historia pertenece al universo de las historias chinas y ni de lejos es de mi autoría. Yo hice apenas una adaptación-resumen bastante torpe. Ahora si: continuamos con la difusión de los respectivos programas.

    Mostro: entonces ¿su cara es como para que se enamore un emperador? ¿no me manda una foto asi me enamoro yo también y, de paso, me siento un emperador?

    Caia: Tiene razón… no se ya cuántas veces le dije a don WordPress que yo no quiero moderar nada…

    Gabi: es así. Muchas veces nos autoboicoteamos… bueno, permitirse disfrutar no es fácil. Yo también te quiero, zapalla.

    Mr Halls amigo, tiene razón también. Y ese conocimiento del fondo genera otro cacho de culpa que después nos impide disfrutar otra cosa… y asi vamos.

    M, me gustó mucho lo de “esa búsqueda incesante de nuestro capricho en el otro”…

    ¡besos de pescáu!

  • Ivana Carina // Mayo 18, 2008 en 10:43 pm

    Que hermosoor de historia!! ;)

    Lástima el final…. :(

    Un beso mariposa! ;)

  • Ivana Carina // Mayo 18, 2008 en 10:44 pm

    Ok! Sorry! ;)

    No quise que sonara un insulto mi saludo, por lo de “mariposa” jajaja! :P

    Besotes! a secas! ;)

  • La candorosa // Mayo 18, 2008 en 11:02 pm

    Ahora entiendo cuando alguien enojado grita: “-¡¡no me embromés, esto es cuento chino!!!”…

    La primer falla de este emperador, fue mirar en detalle una mariposa…

    Saludos candorosos…

    PD: ufa, ahora cuando publique el comentario, ¡¡seguro que sale mi cara en lugar de uno de esos bichitos de colores!!!

  • Mostro // Mayo 18, 2008 en 11:24 pm

    Tiene razon pescau, ni mi hermano es tan buen pintor, ni yo tan hermosa… y encima, a ver si me pintaba en la cascarita de una cucaracha! no lo veo sencillo… Pero siéntase un emperador todo lo que quiera, nomas no mate a nadie!

    Muy bonita la historia!

  • WonderWoman // Mayo 19, 2008 en 3:48 pm

    Por favor!!! No quiero envejecer y creer que tener razón es más importante que ser dichoso.
    Me aterra pensar en algo así.
    Excelente pequeño saltamontes, digo, pescadito.
    Besotes.

  • WonderWoman // Mayo 19, 2008 en 3:49 pm

    Ah!! Me gustaría saber a qué otro cuento chino se refiere en el título…

  • pescau // Mayo 21, 2008 en 3:03 pm

    Ivana Querida, darle un beso a secas a un pescáu es medio difícil y hasta contradictorio… Me quedo con el beso mariposa. ;)

    Cando, ¿la consolará saber que prefiero su cara a un bichito de colores? Yo creo que el error no es mirar la pariposa en detalle, si no cazarla. Mire cómo le fue al Emperador: terminó casado.

    Mostro modesto: nunca más vuelvo a matar una cucaracha… animalitos de dios.

    Querida WonderWoman: lo que es yo, no quiero envejecer. Punto. Y la feclitio: es la única que se dio cuenta del título, nadie lo notó. Ni siquiera yo.

    ¡besos de pescáu!

  • Víctor Valenzuela A. // Junio 9, 2008 en 8:47 pm

    Hermos cuento don Fish. Uno se pregunta como lograba Mr. Chie que las mariposas se quedaran quietas. Pero claro, los chinos son muy sabios, eso todo el mundo lo sabe y eso explica muchas cosas. Son además misteriosos, sino fíjese cada vez que va a un restorán chino.

    No puedo dejar de recordar esa canción de Serrat, Penélope, que de tanto esperar en el andén, al final no reconoce al ser amado. Lo mismo le pasó al Emperador.

  • Víctor Valenzuela A. // Junio 21, 2008 en 2:04 pm

    Don Pescau, inspirado por esta hermosa historia ayer decidi que seria un bonito legado si yo tambien creo mi propio cuento chino, para futuras generaciones. La primera dificultad, cono era de esperar, es encontrar una mariposa paciente y con alas grandes. Al respecto, un poco de ayuda seria bienvenida, algunos consejos. El tono verde del rostro de Wan Li es tambien intrigante pero, me parece, mas al alcance de mi bolsillo. A medida que avance en esta empresa, si es que avanzo, le contare, mientras tanto voy a prender la tele y ver un partido de futbol para relajarme y pensar.

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